Nuestra comunidad educativa se reunió para participar en la celebración de la Misa de Miércoles de Ceniza, dando inicio al tiempo de Cuaresma. Durante la Eucaristía, docentes, personal administrativo y colaboradores recibieron las cenizas como signo de humildad y conversión.

Este gesto nos invita a reconocer nuestra fragilidad, renovar nuestra fe y disponernos a vivir este tiempo como una oportunidad de reconciliación, reflexión y servicio a los demás.

Como comunidad ignaciana, asumimos este camino cuaresmal renovando nuestro compromiso de educar con fe, amor y excelencia humana, acompañando a nuestros estudiantes en su crecimiento integral.