Como cada mes de mayo, la comunidad educativa vivió con especial fervor el tradicional Homenaje a la Virgen Inmaculada, una de las celebraciones más significativas de la espiritualidad ignaciana.
Las actividades iniciaron con la participación de los niños y niñas del Ciclo I, quienes ofrecieron un emotivo homenaje a María a través de cantos, gestos de cariño y momentos de oración compartidos junto a sus familias.
Como preparación para la celebración central, estudiantes de 6° de primaria a 5° de secundaria y colaboradores elaboraron las tradicionales alfombras que adornaron el recorrido de la Virgen por el colegio.



Asimismo, el Comité de Coordinación General de Padres de Familia contribuyó con la decoración del anda, demostrando el compromiso y la devoción de las familias hacia esta querida tradición.
La ceremonia central reunió a estudiantes, familias, docentes, exalumnos y colaboradores en una jornada marcada por la fe y el agradecimiento. Durante el homenaje, los estudiantes de todos los ciclos ofrecieron arreglos florales, expresiones artísticas, presentaciones musicales y una marinera en honor a María.
Uno de los momentos más significativos fue la consagración a la Virgen de los estudiantes de la primera promoción coeducativa del colegio, así como la renovación del compromiso de servicio de la Promoción Rutilio Grande 2026 y la oración de agradecimiento de las madres de la Promoción.


La celebración culminó con el traslado de la imagen de la Virgen hacia el óvalo de Inicial, donde se realizó una bendición especial para los estudiantes de la promoción 2026.
De esta manera, la comunidad educativa renovó su confianza y amor hacia María, poniendo bajo su manto sagrado a las familias, los estudiantes y toda la institución.
